Dificultades sexuales comunes

Las dificultades sexuales son más frecuentes de lo que se cree. Y muchas de estas dificultades tienen solución.

 

Cuando son de origen psicológico la terapia sexual es uno de los tratamientos de preferencia. Además, la hipnosis y la terapia EMDR como coadyuvantes en el tratamiento contribuyen a facilitar la solución de estos problemas.

Eyaculación precoz
problemas sexuales

En la actualidad no existe una definición única y consensuada de eyaculación precoz.

 

Desde un punto de vista práctico, el hombre con eyaculación precoz eyaculará siempre (o casi siempre) apenas introduzca el pene en la vagina, generalmente en menos de dos minutos.

Las causas  pueden ser de tipo orgánico -como el consumo de fármacos, alteraciones prostáticas…-, o de origen psicológico. Por ejemplo, puede aparecer por condicionamiento tras una experiencia de eyaculación rápida no deseada y mantenerse ante la ansiedad que genera el fracaso previsto para la siguiente relación sexual, o por el intento de controlar el tiempo de latencia eyaculatoria por considerarlo insuficiente.

 

El porcentaje de hombres con eyaculación precoz varía ente el 15 y el 40 % según los estudios; aunque solo el 25 % de los afectados busca ayuda profesional.

Problemas de erección o disfunción eréctil

Se trata de uno de los problemas sexuales que más preocupa a los hombres.

 

Según el DSM-V, el trastorno eréctil se caracteriza por experimentar uno de los tres síntomas siguientes entre el 75 y el 100 % de las ocasiones:

  1. “Dificultad marcada para conseguir una erección durante la actividad sexual”

  2. “Dificultad marcada para mantener la erección hasta finalizar la actividad sexual”

  3. “Reducción marcada de la rigidez de la erección”

 

Las causas varían con la edad. Antes de los 50 años, el origen de la dificultad en la erección suele ser psicológico. Por ejemplo: el miedo al fracaso, la ansiedad de ejecución, un estado de ánimo depresivo, la autoobservación excesiva o el comportamiento de la pareja; mientras que a partir de los 50 años la posibilidad de que sea de origen orgánico se incrementa.

 

Los estudios indican que entre los 40 y 70 años de edad, el 52 % de los hombres padece algún grado de dificultad en la erección. 

Vaginismo
tratamiento vaginismo

Se trata de la contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina en su tercio más externo.

 

Es un espasmo que la mujer no controla y que tiene lugar cuando se intenta la penetración vaginal.

El 90% de los casos es debido a un vaginismo primario, generalmente de origen psicológico. Para Kaplan se trata de una fobia, ya que es una respuesta condicionada a un estímulo temido intensamente: el coito. En ocasiones el origen puede ser de tipo orgánico como un himen rígido e hipertrófico.


El 10 % de los casos es debido a un vaginismo secundario que puede aparecer tras una lesión orgánica o debido a secuelas de una cirugía, quizás tras sufrir una violación o por desavenencias conyugales significativas.


El vaginismo puede ser total o parcial. Cuando es parcial, se puede penetrar un poco ya que el espasmo no es completo, aunque el resultado es una penetración dolorosa. Cuando es total, la penetración es imposible y el hombre refiere toparse con una barrera infranqueable.


Los factores precipitantes del vaginismo son el miedo y el dolor. Suele ser el miedo lo que provoca el dolor, y estos dos factores se retroalimentan mutuamente, agravando la situación. 
 

Muchas parejas mantienen  relaciones satisfactorias sin penetración, y la búsqueda de ayuda suele iniciarse cuando la pareja decide tener un hijo o uno de los dos miembros siente que su sexualidad no es plena.

Según diversos estudios, cerca del 25% de las mujeres sufre algún tipo de vaginismo.

Dolor en el coito o dispareunia

Se trata de un dolor genital recurrente y molesto asociado al coito. 
 

La dispareunia puede ser:

  • vaginal, cuando afecta al conducto de la vagina

  • superficial, cuando afecta a la vulva

  • profunda, cuando el dolor es ocasionado por el empuje del pene sobre el fondo de saco vaginal 

 

El dolor puede aparecer al inicio de la penetración, decreciendo conforme sigue la actividad sexual gracias a la lubricación y la excitación; durante todo el coito; o posteriormente, cuando la mujer siente escozor y una sensación dolorosa al finalizar.

Entre las causas orgánicas están una falta de lubricación, infecciones o alergias en la zona genital, endometriosis o enfermedad inflamatoria pélvica. De ahí la importancia de consultar al ginecólogo siempre que haya dolor.

 

Las causas psicológicas son similares a las mencionadas para el vaginismo. Aunque se pueden añadir las siguientes: una educación sexual restrictiva, el rechazo a los genitales, haber padecido un abuso sexual o no dedicar el tiempo suficiente a alcanzar un buen nivel de excitación previo a la penetración.  
 

Uno de los grandes problemas asociados a la dispareunia es que, si bien la mujer puede tener relaciones sexuales con penetración, ésta es dolorosa y el balance final del encuentro erótico es poco satisfactorio; lo que puede incidir en el deseo y en la imagen que la mujer tiene de sí misma, así como favorecer la aparición de sentimientos de vergüenza, culpabilidad o inadecuación. 

Según diversos estudios, el dolor genital puede variar con la edad: el 34 % de las mujeres han sufrido dolor genital antes de los 30 años, mientras que durante la menopausia el porcentaje aumenta al 45 % .

Deseo sexual bajo o inapetencia sexual

Se trata de una disminución significativa o ausencia de motivación para las relaciones sexuales que suele ir acompañada de una disminución en las fantasías eróticas.
 

Si bien los estereotipos de género llevan a pensar que es un problema más femenino que masculino, en la consulta de sexología se observa un aumento de la presencia de hombres con esta dificultad.

Entre las causas se encuentra el hecho de que muchos de los retos actuales de los estándares sociales para una “buena práctica sexual” pueden ser disuasorios para ambos sexos.

En el deseo interfieren de forma negativa aspectos como una mala comunicación entre la pareja, las discusiones y malentendidos frecuentes, el estrés en la vida cotidiana, el temor a fracasar, los estados de ánimo depresivos o la aversión al sexo entre otros  aspectos, comunes a hombres y mujeres y que afectan de forma peculiar a cada persona. 
 

Cuando la falta de deseo se refiere solo a la pareja actual, las causas pueden ser la pérdida del atractivo o el desamor, el enfado hacia la pareja por conflictos no resueltos o el resentimiento. 


Entre los aspectos de tipo orgánico que interfieren en el deseo se encuentran las enfermedades crónicas, las alteraciones hormonales, la fatiga y determinados fármacos, por citar algunos.

 

Es importante tener en cuenta la posible etiología de tipo orgánico, ya que algunas parejas pueden atribuir esta disminución del deseo a que la relación no funciona bien, cuando la causa es otra. 

Dificultades en el orgasmo y anorgasmia
En los hombres
psicologa barcelona

En los hombres, las dificultades en el orgasmo se manifiestan en la eyaculación retardada y en la aneyaculación. 

Eyaculación retardada

La eyaculación retardada tiene una definición compleja, pues ¿quién determina cuál es el tiempo de latencia eyaculatoria adecuado? En este sentido, existe una gran variedad de preferencias entre hombres y mujeres. 
 

Algunos autores consideran que el tiempo ideal está entre los 3 y 13 minutos. No obstante, es importante destacar que las expectativas de cada miembro de la pareja tendrán gran influencia en la satisfacción. Quizás, el fondo de la cuestión resida en la percepción subjetiva de cada persona al emitir el juicio de “demasiado corto”, “demasiado largo” o “justo lo que necesitaba”. 

Las causas suelen ser de origen psicógeno. Entre los factores  psicológicos se encuentran el miedo al embarazo, la creencia de no ser un buen amante, los conflictos de pareja, la dificultad para dejarse llevar durante el encuentro erótico, un estilo de apego evitativo y, como factor mantenedor además de otra causa posible, la ansiedad de ejecución y la dificultad de concentrarse en el encuentro erótico por mantener la mente dispersa.


La eyaculación retardada suele ser primaria o de toda la vida. Cuando es secundaria suele tener relación con el consumo de fármacos, con un periodo de estrés intenso o por haber perdido la atracción erótica hacia la pareja.

 

En relación a esta dificultad es importante destacar que, con la edad, tiene lugar un aumento del periodo refractario y ello puede incidir en la latencia de eyaculación.


Aneyaculación

 

La aneyaculación consiste en la imposibilidad de eyacular tras un periodo de estimulación adecuada. No obstante, algunos hombres pueden tener una sensación orgásmica sin eyacular y algunos otros pueden eyacular sin tener una sensación orgásmica.

 

Si bien en el hombre se han unido orgasmo y eyaculación, en realidad son dos fenómenos diferentes.

 

Entre las causas orgánicas de la aneyaculación se encuentran la obstrucción de las vías seminales o la pérdida o disminución de motilidad de éstas, lesiones medulares, determinados fármacos y drogas, o problemas hormonales como la hiperprolactinemia. En el caso de una aneyaculación secundaria las causas por lo general suelen ser orgánicas. 

 

Hay muchas prácticas sexuales que permiten un encuentro erótico satisfactorio en caso de eyaculación retardada y aneyaculación; por eso, muchos hombres no acuden a la consulta de sexología hasta que deciden tener hijos. En otros casos, será debido a una insatisfacción personal o de la pareja.
 

La prevalencia de estas dificultades es baja, y los estudios al respeto escasos. No obstante, en nuestros días, en las consultas de sexología se está observando un aumento de casos.

Es importante tener en cuenta que estas dos dificultades sexuales no implican un problema de erección ni tampoco de la excitabilidad de la persona.

En las mujeres
psicologa barcelona

En las mujeres, como en el caso de los hombres, las dificultades en el orgasmo implican que o bien el orgasmo no tiene lugar (anorgasmia) o que se requiere un tiempo elevado hasta conseguirlo a pesar de una estimulación y excitación adecuadas. 

Las dificultades en el orgasmo pueden ser primarias, cuando la mujer nunca ha tenido un orgasmo, o secundarias cuando una mujer que ha tenido orgasmos durante su vida sexual deja de experimentarlos.

 

Entre las causas de origen orgánico se encuentran las lesiones medulares, la ingesta de diversos fármacos y el consumo de drogas, alteraciones endocrinológicas y alteraciones vasculares perigenitales. Sin embargo, la mayoría de las dificultades en el orgasmo son de origen psicógeno. 


Entre las causas y factores de origen psicológico se encuentran creencias negativas sobre la capacidad de alcanzar el orgasmo, el aburrimiento en las prácticas sexuales que se realizan, hostilidad hacia la pareja, estados depresivos, una educación negativa hacia la desnudez y el erotismo o el placer sexual, sentimientos de culpabilidad acerca del hecho de tener relaciones sexuales, miedo a perder el control o dificultad para abandonarse al placer por vergüenza o temor de la reacción de la pareja.

 

Es importante saber en qué situaciones se dan estás dificultades para alcanzar el orgasmo, ya que hay mujeres que mediante la estimulación del clítoris no tienen problema alguno, mientras que en la estimulación coital sí; o hay mujeres que en la autoestimulación no presentan dificultades mientras que ante su pareja se sienten bloqueadas o cohibidas. 

 

Diversos estudios indican que entre el 50 y el 75 % de las mujeres no alcanzan el orgasmo solo con estimulación coital. Y es que para muchas mujeres ésta no es la estimulación más adecuada para alcanzar el orgasmo.

psicologa barcelona

Psicóloga General Sanitaria  y sexóloga

Plaza Gal.la Placídia 8-10, Barcelona